Más allá de la creatividad y el Open Innovation

Desde hace un tiempo la empresa han dejado de crear en exclusiva y se han subido al carro de la coproducción. Por supuesto continúa siendo protagonista principal en el proceso pero ahora comparte pantalla con otro gran actor: el cliente.

 

El usuario ya no es únicamente receptor ahora tiene un papel activo en el diseño de sus productos favoritos. Compañías como Dell lanzan a la red los prototipos de sus próximos lanzamientos buscando el feedback de los futuros compradores, recogiendo ideas de aquellos que finalmente decidirán o no comprar el producto. No parece una mala estrategia: la empresa tiene un equipo de I¬+D de dimensiones infinitas formado por altruistas que regalan conocimiento y creatividad y contagiando a su propia red con su entusiasmo, virando contenidos y ejerciendo como la más eficaz de las agencias de publicidad.

 

De acuerdo, muchas compañías entienden la utilidad de las redes sociales para comunicarse con sus clientes, pero y qué pasa con el cliente interno?

 

¿Están las cúpulas de dirección abiertas a comunicarse con sus empleados?

 

Las mismas ventajas que las redes sociales ofrecen a sus clientes externos pueden aplicarse dentro de la propia organización.

 

Podemos utilizar las redes sociales para contrastar el clima, la satisfacción, la cultura…

 

Podemos crear equipos virtuales ubicados en geografías dispares que nos informan de asuntos a los que físicamente no llegamos…

 

Podemos preguntar a nuestros empleados qué ideas de producto, de procedimientos, de estrategia tienen…

 

Podemos otorgar a cada uno de nuestros empleados el poder de implicarse y comprometerse con el proyecto…

 

Y entonces? Cual es el problema?
Nosotros no vemos ninguno, es más, creemos firmemente que el concepto red social adaptado a la empresa sólo puede arrojar luz y agilidad a aquellos entornos oxidados donde los planes de comunicación caducan antes de ser comunicados.

 

Además, no encontramos ningún motivo para temer el poder de la red social, cuando sencillamente sustituye a la mítica herramienta conocida como Buzón de sugerencias. O acaso este buzón nunca se abría…

Esta entrada fue publicada en comunicación, creatividad, Creatividad, innovación, Recursos, Recursos en la Red, recursos humanos, redes sociales, rrhh 2.0, Técnicas y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>